¿Cómo debería ver a mi oponente en la competición?
Agradece que esté ahí - sin oponentes, no hay competición. No los odies ni los veas como enemigos. No te han hecho nada malo; de hecho los necesitas. Demasiada agresividad te ciega en la pelea y te ata a un plan particular. Sé competitivo pero no lo hagas personal. Cuando termine, dense la mano y sean amigos.